¿No podemos comer en paz?
¡Oh, qué maravilla! Por fin podemos comer en paz en Estados Unidos… o eso creíamos. El 7 de enero de 2026, el gobierno de Trump y su flamante Secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. nos regalaron el cambio más revolucionario en las guías alimentarias desde que Michelle Obama nos enseñó a llenar medio plato de brócoli triste. Ahora tenemos una pirámide invertida (sí, al revés, como si la física misma hubiera decidido alinearse con el nuevo orden). Antes: granos en la base ancha (¡coman cereal hasta reventar!), grasas y dulces en la punta miserable. Ahora: carnes, quesos enteros, huevos, manteca, palta, verduras y frutas ocupando el lugar de honor en la parte superior bien ancha, mientras los granos integrales se apiñan temblorosos en la puntita de abajo como chicos en penitencia. El mensaje oficial: “Eat real food” (coman comida de verdad, no esa porquería ultraprocesada que nos vendieron durante décadas). Y claro, la nación estalló en un debate tan acalorado como siempre...