La mentira del petróleo
Ah, el viejo argumento de que Estados Unidos invadió Irak y estaría operando en Venezuela para apoderarse de su petróleo. Es una de esas frases que se repiten como un mantra en conversaciones superficiales, en las redes o en las tertulias de café, pero que, al escarbar un poco, revela más sobre los prejuicios de quien la dice que sobre la realidad histórica. No es que yo defienda ciegamente las acciones de las grandes potencias —Dios me libre de esa ingenuidad—, pero tampoco me presto a esas simplificaciones que ignoran la complejidad del mundo, esa complejidad que nos obliga a mirar más allá de las consignas fáciles. Si alguien me plantea eso, le respondería con calma, invitándolo a reflexionar sobre los hechos, no sobre las leyendas urbanas que tanto gustan a los que prefieren la indignación barata antes que la verdad incómoda. Porque, al final, ¿qué ganamos con repetir mitos si no estamos dispuestos a confrontarlos con la evidencia? Primero, hay que contextualizar: la invasión ...