Sufro, luego existo. La víctima como héroe
Sufro, luego existo. La víctima como héroe Pascal Bruckner Siruela, 2026 Hay libros que llegan como un sopapo en plena siesta colectiva. Este es uno de ellos. Pascal Bruckner, con esa mezcla de elegancia francesa y mala leche lúcida que lo caracteriza desde hace décadas, nos entrega un ensayo que podría titularse también El lamento como bandera o Competencia por el podio del padecimiento . El título, por supuesto, es una variación cínica del famoso cogito cartesiano, pero llevado al terreno del exhibicionismo moral contemporáneo: ya no pienso, sufro; y cuanto más sufro (o cuanto mejor lo demuestro), más existo, más valgo, más derechos acumulo. Bruckner diagnostica con precisión quirúrgica lo que muchos sospechábamos pero pocos se atrevían a nombrar sin eufemismos: la victimización se ha convertido en la principal moneda de intercambio simbólico de Occidente. Ya no se trata solo de reconocer el sufrimiento real —que lo hay, y mucho—, sino de convertir el sufrimiento (real, exagerado ...