De las cenizas del 1200 a.C. a nuestro alfabeto: una réplica histórica a 'nunca estuvimos peor'
Uno de los lamentos más repetidos en nuestros días —y en todos los días— es que "nunca estuvimos peor". Se dice con un suspiro de resignación, como si el peso de la actualidad aplastara toda comparación histórica. Pero la historia, cuando se mira sin anteojos ideológicos ni victimismo, enseña lo contrario: hemos estado mucho, mucho peor. Y sin embargo, la humanidad no solo sobrevivió, sino que emergió más fuerte, más ingeniosa, más capaz de transmitir lo esencial. Un ejemplo perfecto, casi olvidado fuera de los círculos especializados, es el colapso de la Edad del Bronce Tardía en el Mediterráneo oriental, alrededor del 1200-1150 a.C., y la tenaz perseverancia de unas pocas comunidades —especialmente en Chipre y las costas fenicias— que mantuvieron viva la chispa de la civilización cuando todo lo demás se apagaba. Imagina un mundo interconectado, próspero, globalizado avant la lettre. Grandes palacios administraban economías complejas: Micenas en Grecia con sus guerreros de...