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Dos Rauch, una misma tierra

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El otro día, hablando con un amigo ingeniero agrónomo, salió el nombre de Rauch. Él trabaja en un campo cercano a esa ciudad bonaerense, y la conversación derivó, como suele pasar, de los cultivos al nombre del lugar. Yo tenía en la cabeza a un Rauch ingeniero, el que había vivido y trabajado en Salta, el de los ferrocarriles del norte. Él me corrigió: el del pueblo era militar, el que había participado en las campañas contra el indio, y que por eso, en los tiempos que corren, había quien pedía cambiarle el nombre. Me quedé con la duda. No era la primera vez que la memoria popular mezclaba a dos hombres de apellido alemán que hicieron de la Argentina su patria. Así que fui a Genealogía Familiar , esa herramienta que tanto me ha servido para desenredar hilos familiares, y me puse a investigar. Lo que encontré fue más rico de lo que esperaba, y también más incómodo para las simplificaciones de turno. El primero es el coronel Federico Rauch, o Friedrich Rauch, nacido en Weinheim el 9 de a...

Sobre los abusos sexuales del clero

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En breve: El abuso de menores por clérigos es un crimen que hiere y, además, sirve. Estas páginas no lo tratan como un episodio cerrado en 2002. Siguen el ocultamiento, más culpable que el abuso mismo, la mancha extendida por la prensa sobre toda la Iglesia, y el fallo que no terminó: en Cleveland, dos de los ocho ordenados en 2017 por el Saint Mary Seminary cayeron después, uno en la cárcel y otro en una renuncia. El tema no muere porque nadie ha querido matarlo en serio. La piedra de molino sigue atada a la puerta, no al cuello de quien la merecía.  

Cruz pectoral, no ventral

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En breve: La cruz de los obispos se llama pectoral porque va sobre el pecho, junto al corazón. Los manuales lo decían sin vueltas: si la cadena es larga, se engancha arriba. Es pectoral, no ventral. Hoy, en muchas fotos, el metal ha bajado un palmo. En otras, desaparece en el bolsillo del saco, para que no incomode la sesión. La Barca hace agua, y hay temas más graves. Pero el signo también importa. Al dejar el hábito por el saco, el bolsillo gana. Al quedar sólo la camisa de manga corta, basta el alzacuello. Lo sagrado cede un palmo, el palmo se vuelve costumbre, y la costumbre se vende como sencillez. Una cruz que se esconde para no molestar ya empezó a callar.

El muro y la puerta

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EL MURO Y LA PUERTA Ensayo sobre el Concilio Vaticano II Alfonso Beccar Varela Lyndhurst, Ohio Octubre de 2026 Escrito originalmente en castellano y con la asistencia de Grok.  Gracias a los que colaboraron revisando  y sugiriendo correcciones.  Publicado en Escritos al viento https://cuentosdegrokalfonso.blogspot.com/ Se permite su reproducción total o parcial  citando la fuente. Desde dentro Escribo desde dentro. No examino el Concilio para dejar la Iglesia, ni para que el documento me confirme en ella. La Barca es una. La promesa de que las puertas del infierno no prevalecerán no depende de que un concilio pastoral haya acertado en el pronóstico, ni se cae porque un concilio pastoral haya hablado mal en una página. Por eso puedo decir lo que veo. Quien necesite el Concilio impecable para seguir creyendo en la promesa ya puso la promesa al servicio del documento. Quien lo necesite herético para salirse ya la puso al servicio de su salida. No hago ninguna de las dos...

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