René Favaloro: el profeta que Argentina no quiso escuchar
Cuando Gerónimo Favarolo y Rosa Lazzaro pisaron tierra argentina a mediados del siglo XIX, formaban parte de esa inmensa marea de italianos que llegaban con un arcón de sueños y poco más. Huían de miserias antiguas, de tierras exhaustas y de un porvenir que en Europa se les cerraba. Traían las manos callosas, el corazón lleno de esperanza y esa tenacidad de quien sabe que el Nuevo Mundo no regala nada. Sus hijos —tres, según los registros que hemos podido reconstruir— se casaron, como era natural entonces, con hijos e hijas de otros inmigrantes recientes. Compartían la misma nostalgia, las mismas penurias, el mismo acento entrecortado y la misma fe en que el trabajo duro podía redimir el destierro. En aquellos primeros años, la vida fue dura, áspera, a veces cruel. Y sin embargo, de ese humus de sacrificios anónimos brotó, una generación después, uno de los mayores genios de la medicina contemporánea. René Gerónimo Favaloro , nieto de aquellos inmigrantes, se convirtió en un gigante. E...