El Valle de los Caídos: un monumento bajo asedio
En la Sierra de Guadarrama, erguido como un testimonio de fe y memoria, se alza el Valle de los Caídos, o Valle de Cuelgamuros, como ahora insisten en llamarlo quienes parecen empeñados en borrar su esencia. Este lugar, concebido como un monumento de reconciliación nacional y un baluarte de la España católica, atraviesa hoy una tormenta que amenaza no solo su integridad física, sino su significado espiritual más profundo. Desde una perspectiva católica, lo que está ocurriendo con el Valle no es un simple debate político o administrativo: es un capítulo más en la larga batalla contra los valores que forjaron nuestra civilización cristiana. El Valle de los Caídos fue inaugurado en 1959, tras casi dos décadas de arduo trabajo, como un símbolo de expiación y unidad después de la tragedia de la Guerra Civil española. Francisco Franco, artífice de su construcción, lo pensó como un lugar donde las heridas de la contienda pudieran sanar bajo la mirada de la Cruz, esa Cruz que, con sus 150 metr...