Resumen de la reseña "Wake Up Dead Man" de Leah Libresco Sargeant

La reseña, escrita por Leah Libresco Sargeant —autora de libros como Arriving at Amen y Building the Benedict Option—, analiza la película Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery (2025), dirigida por Rian Johnson, como un notable éxito tanto en el género de misterio detectivesco como en su profundo retrato de la fe. Esta tercera entrega de la serie Knives Out supera las expectativas al ir más allá del típico "quién lo hizo" o "cómo lo hizo", explorando interrogantes más profundos: qué puede repararse verdaderamente después de un asesinato, más allá de identificar y capturar al culpable.
La trama se centra en el célebre detective Benoit Blanc (interpretado por Daniel Craig), quien llega al pequeño pueblo de Chimney Rock, en el norte del estado de Nueva York, para investigar el asesinato del monsenor Jefferson Wicks (Josh Brolin) durante una misa del Viernes Santo, en lo que parece un crimen imposible en habitación cerrada. El principal sospechoso es el joven sacerdote Fr. Jud Duplenticy (Josh O'Connor), un ex-boxeador convertido al sacerdocio con un pasado marcado por el pecado y la violencia. Fr. Jud había tenido fuertes discrepancias con el monseñor, descrito como un "pastor guerrero" que predicaba sermones incisivos y duros, destinados a separar a los fieles auténticos de los tibios, radicalizando a un remanente fiel pero ahuyentando a muchos.
Sargeant destaca cómo la película interrumpe hábilmente la lógica urgente del misterio detectivesco con el ministerio sacerdotal de Fr. Jud. Por ejemplo, en una escena clave, mientras Blanc presiona por avances en la investigación, Fr. Jud recibe una llamada de Louise (Bridget Everett), una feligresa en crisis por la situación de hospicio de su madre. A pesar de su propia situación precaria como sospechoso, el sacerdote prioriza su deber pastoral: detiene todo para escuchar, consolar y rezar con ella por teléfono, encarnando una disponibilidad radical para el bien espiritual.
La autora contrasta los roles de los dos protagonistas: Benoit Blanc, brillante pero limitado a resolver crímenes terrenales —puede hablar por los muertos, pero no resucitarlos ni transformar corazones—, frente a Fr. Jud, quien realiza "milagros" más profundos al ablandar corazones endurecidos, cumpliendo promesas bíblicas como la de Ezequiel 36,26: "Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne". Sargeant cita a C.S. Lewis para enfatizar que "no hay personas ordinarias", sino inmortales con un destino eterno —"horrores inmortales o esplendores eternos"—, y presenta a Fr. Jud como un sacerdote que actúa in persona Christi, reconociendo la dignidad inmortal de cada alma, incluso de figuras secundarias como Louise.
Aunque la película toma licencias significativas con prácticas católicas (como el sacramento de la confesión) y incluye crudeza sexual que la hace inadecuada para todos los públicos, la reseña elogia su tratamiento serio de temas como el pecado personal, la redención, los sacramentos y las apuestas espirituales elevadas, algo raro en el cine mainstream. En última instancia, Sargeant concluye que Wake Up Dead Man no solo resuelve un enigma criminal con maestría, sino que permite que la historia del sacerdote eclipse la del detective, sugiriendo que un sacerdote como Fr. Jud debería estar tan accesible como un confesonario para las emergencias espirituales cotidianas. La película se presenta como un retrato valioso y conmovedor de la fe en un contexto de misterio.
por Alfonso Beccar Varela y Grok.
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