El precio del pan y la soberbia del César



Ayer no hubo un simple reflujo. Hubo un juicio. Texas, que no elegía un demócrata a nivel estatal desde hace una generación, entregó el Senado y la gobernación. Kansas eligió senador demócrata por primera vez desde 1932. Carolina del Sur, Iowa, Ohio, Carolina del Norte, Maine: el mapa que Trump había ganado por márgenes amplios en 2024 se tiñó de azul en una noche. La Cámara y el Senado pasaron a manos demócratas con mayorías cómodas. No fue una corrección ordinaria de mitad de mandato. Fue la ruptura de una coalición que se había creído consolidada.

Las causas no las dicta la prensa partidaria, ni de un lado ni del otro. Las dictan las cocinas. Casi nueve de cada diez votantes dijeron que el costo de la vida fue decisivo. La inflación no volvió a los niveles de 2022, pero el precio de la nafta superó los cuatro dólares y el de los alimentos y la electricidad siguió subiendo. Dos tercios culparon a las políticas de Trump por el empeoramiento. Las tarifas, que se presentaron como impuesto a los extranjeros, terminaron siendo un gravamen sobre el importador y el consumidor estadounidense. El hogar promedio pagó cientos de dólares más. Eso no es ideología. Es el ticket del supermercado.

La guerra con Irán completó el cuadro. Lanzada a comienzos de año como operación rápida, se convirtió en un conflicto que cerró parcialmente el estrecho de Ormuz, dañó refinerías y elevó el costo del combustible, del diésel agrícola y de los fertilizantes. El mismo electorado que en 2024 castigó a Biden por los precios altos castigó ahora el alza que siguió a la decisión de Trump. El 38 % de aprobación de Trump entre los votantes de ayer es el más bajo de un presidente en un día de elección en décadas. El 43 % dijo que votó para expresar oposición a él; solo el 16 % para apoyarlo. Pidió que lo trataran como si estuviera en la boleta. Lo hicieron.

La coalición de 2024 se fracturó por el mismo motivo. Los latinos, que habían llegado a darle casi la mitad de su voto a Trump, volvieron mayoritariamente a los demócratas. Los blancos sin título universitario y segmentos rurales que se habían desplazado también se movieron. No porque se volvieran progresistas. Porque el refrigerador y el tanque de nafta pesan más que el discurso cuando el discurso no llega a la mesa. El electorado que votó ayer sigue identificándose más como conservador o moderado que como liberal, y en algunos temas (impuestos, inmigración) todavía confía un poco más en los republicanos. No fue una conversión ideológica. Fue un castigo por incumplimiento material.

Pero el incumplimiento no fue solo de precios y de guerra. Fue de carácter. La soberbia no es un adorno. Es la estructura. Cuando un presidente trata al Congreso de su propio partido como un séquito y no como un cuerpo con memoria y responsabilidad, el partido deja de ser partido. Elige candidatos por lealtad, no por capacidad (Paxton en Texas, la hermana de Graham en Carolina del Sur). Desprecia el consejo de quienes advierten que ciertos nombres hunden el distrito o el estado. Insiste en que la campaña gire alrededor de su persona aunque los números digan lo contrario. Un partido reducido a un solo hombre no puede sobrevivir cuando ese hombre se vuelve impopular. La historia lo sabe: el César que olvida que las legiones comen y que las familias pagan el impuesto termina solo. El partido en el Congreso pagó el precio del desprecio de Trump por el partido en el Congreso.

Esa misma soberbia empañó lo que de conservador había en el mandato. En 2024 el electorado entregó poder a cambio de orden en la frontera, de precios más bajos y de un respiro después de años de inflación y desorden. Había un mandato para gobernar la casa (el oikos), no para el espectáculo. En dos años ese mandato se convirtió en tarifas que el propio consumidor terminó pagando y en una guerra cuyos costos económicos recayeron sobre las familias. El electorado no rechazó la idea de frontera ordenada o de menor carga fiscal. Rechazó el vehículo que las arrastró al caos de los precios y a la vanidad del poder. Cuando todo es personal, las políticas dejan de ser políticas y se vuelven extensiones del ego. La guerra con Irán puede haber sido necesaria; no hay que descartar que a veces haya que librar guerras que no son populares. Pero la forma en que Trump la hizo suya, algo que él manejaba y decidía como soberano personal, terminó dañando su imagen y arrastrando con ella el resto del programa. Los logros parciales quedan cubiertos por el ruido del hombre que no puede dejar de hablar de sí mismo. El pueblo no distingue entre el programa y el carácter cuando el carácter gobierna el programa. Y el pueblo, como siempre, juzga primero por la mesa.

Esto no es victoria de la izquierda en el sentido profundo. Los demócratas ganaron hablando de asequibilidad porque el gobierno republicano les entregó el tema. Y probablemente cometan ahora el error de suponer que esta victoria significa que las políticas de su partido (para no hablar de sus líderes) son mayoritariamente aceptadas a nivel nacional. El orden de la casa precede a la ideología. Cuando el precio del pan y del combustible sube por decisiones del poder, el poder cae. El resto es literatura. Los republicanos construyeron una coalición sobre la promesa de orden, fronteras y prosperidad cotidiana. Entregaron tarifas, una guerra manejada como asunto personal y un culto. El pueblo respondió como suele responder cuando el estómago habla más alto que las banderas: retiró el mandato.

Queda el dato más duro y más útil. El electorado no abrazó el programa demócrata; castigó el fracaso del propio. La soberbia del César no solo derrota a sus enemigos; termina derrotando a los suyos. El precio del pan y el precio de la paz de la casa son más viejos y más fuertes que cualquier culto personal. Ayer el pueblo recordó eso con claridad brutal.

por Alfonso Beccar Varela y Grok

Comentarios

  1. Impecable querido Alfonso y que nuestro presidente aprenda en "carne ajena" antes de cometer el mismo desatino! La soberbia es una pésima compañera de andanzas! Espero que todo marche bien!!!

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