¿Qué es la Teología del Cuerpo?
Adán y Eva en el jardín del Edén por Johann Wenzel Peter, austríaco, pintada hacia 1820 y conservada en los Museos Vaticanos. Siempre había oído hablar de estas enseñanzas de San Juan Pablo II. Las oía como se oye un rumor que viene de otra parroquia: algo que existía, que entusiasmaba a unos y ponía nerviosos a otros, y que a mí no me incumbía. Había sido formado en una visión del catolicismo quasi sectaria. El peor pecado, el que de verdad importaba, era la lujuria. Y nada parecía más prudente que mantener a la mujer a distancia, porque se la tenía por tentadora eterna. En ese clima, la sola palabra "cuerpo" me ponía los pelos de punta. A eso se sumaba un supuesto estoicismo: la idea de que el cuerpo es lo que nos ti ra para abajo, el lastre, la bestia que el espíritu debe tener a raya. Se entenderá con qué sospecha recibía yo estas catequesis. De hecho, ni las miraba. Si el cuerpo era el enemigo, una teología del cuerpo sonaba a capitulación. Fue mi querida suegra la que ...