El poder transformador del cristianismo: Aspirando a lo inalcanzable
El cristianismo plantea una invitación que desafía toda lógica humana: nos llama a ser “otros Cristos”, a reflejar la perfección divina en nuestra fragilidad terrenal. Es un desafío audaz, casi inconcebible, que nos pide amar a Dios con la gratuidad de Santa Teresa de Ávila, un amor que no calcula beneficios, no negocia condiciones, no se somete a las leyes del intercambio humano. En términos racionales, esta meta parece una quimera. ¿Cómo puede un ser limitado, atrapado en sus pasiones, errores y egoísmos, aspirar a la santidad de Jesús? Sin embargo, en el corazón de esta aparente imposibilidad yace una verdad profunda: el esfuerzo por alcanzar lo inalcanzable desencadena una transformación milagrosa, no solo en el alma del individuo, sino en el tejido mismo de la sociedad. Al intentar imitar a Cristo, nos volvemos más humanos, más generosos, más justos, y esa transformación irradia hacia el mundo, haciendo que, aunque imperfecto, sea un poco más luminoso. La aspiración a lo div...